Henrique Lazo
En un aeropuerto, mientras chequean los equipajes, una de las empleadas le reclama a un pasajero -entradito en años- la intención de introducir una maleta adicional. Detrás, una persona de habla inglesa comenta: “es que no se le puede enseñar trucos nuevos a un perro viejo”. Inmediatamente, me acorde de la “traducción” en castellano y lo que varia es el animal, porque uno sabe que “loro viejo no aprende a hablar”. Descubrir que los refranes tienen su equivalente en todas las lenguas, se convirtió en una aventura cultural.
La misma necesidad de comunicar, de una manera profunda y sencilla, la encontramos en todo el mundo. África: “Cuando los elefantes luchan, quien sufre es la hierba”. Alemania: “Los ojos se fían de ellos mismos, las orejas se fían de los demás”. Árabe: “La...